Historia




El Castillo de Cuzcurrita destaca como la arquitectura más significativa de entre todos los dominios del Señorío de Cuzcurrita, una construcción propia de la Rioja Alta.

Hasta llegar a su actual propietario, el Castillo ha formado parte de las posesiones de diversos señores y nobles: desde 1464 con Sancho de Rojas pasando por Hernando de Santo Domingo, Pedro Suárez de Figueroa, don Bernardino y el Marqués de Lazán en 1856.

Heredado, conseguido o comprado, el Castillo pasó a manos de la familia Sáinz de Incháustegui, Condes de Alacha, que lo tuvieron en propiedad desde 1945 y que fueron pioneros en las tareas de restauración y el mantenimiento del mismo.

Desde 1999, el Castillo de Cuzcurrita y sus propiedades pertenecen a Bergé y Cía. Desde el principio, los nuevos propietarios iniciaron una remodelación integral del mismo que permitirá que su arquitectura perdure durante siglos.

La reforma no fue sólo estética, también se renovaron las instalaciones de la Bodega, mejorando y modernizando las técnicas de elaboración, y que en la actualidad permiten que nuestro vino se elabore en las condiciones óptimas que su calidad precisa.

El Castillo domina los viñedos propios que producen nuestros vinos, proporcionándoles Historia.